albertbrado dijo:
Pues sí, no es un tema menor. Y en este material conviene no andarse con ahorros. Además, una buena bota suele durar bastante tiempo, por lo que si inviertes convenientemente, apostarás por tu salud. Si tienes claro que sólo vas a hacer senderismo o montaña fuera de terrenos nevados, por rumbo hacia una bota propicia para caminar con ligera curvatura en la suela del talón y amortiguadora, y una salida en la puntera ligéramente curvada para favorecer el impulso. Desecha por tanto las de suela con cualquier grado de rigidez ( las hay muy rígidas y cramponables hasta las de una rigidez media). La puntera algo reforzada, para impedir el choque con las piedras. Veo mucha zapatilla por montaña, y no está mal, pero recomiendo siempre que abarque el tobillo: la seguridad frente a los esguinces es mayor y la estabilidad mejora en la progresión. Conviene que la bota tenga membrana (sea de goretex o cualquier otra membrana) que impida la entrada de humedad: la confortabilidad que te da una bota con estas características en caso de mal tiempo o tener que vadear algún arroyo es incuestionable.. Ojo a la lengüeta: mejor la integrada en todo el conjunto de la bota. Supone más protección frente a la humedad y un mejor acople de la bota en general, pues si no, la lengueta se moverá para uno u otro lado.
La marca: hay múltiples opciones. Alguien recomienda suelas de vibram. Efectivamente son las mejores, y conviene que vayan bien tanto en seco como en mojado. Incluso hay algunas suelas en botas de senderismo "articuladas" o divididas en tramos para poder realizar mejor la flexión de las suelas. Entre ellas recuerdo unas de la marca Sportiva.
Un aspecto fundamental es la hora de probarte las botas. Hay un protocolo. Bien por el compañero que te indicaba la importancia de la horma ( cada bota tiene la suya) y también la diferente constitución entre el pie femenino y el masculino. Es cierto. Pero se ha de tener en cuenta calzarse las botas con los calcetines que se vayan a usar ( son excelentes los de la marca Thorlo o los de Decathlon de alta gama algo más económicos, por poner un ejemplo), y con las plantillas, si usas plantillas adaptadas a tu pisada ( conviene, si vas a caminar mucho, realizar un pequeño estudio de la pisada con cualquier podólogo titulado. Por 50-70 euros evitarás futuras lesiones como un desgaste de meniscos, sobrecargas en músculos, ligamentos o tendones, que darán al traste con tu afición). Cuando te pruebes la bota comprueba con los cordones desabrochados si puedes introducir el dedo índice por detrás del talón. Si no es así, debes optar por un número mayor. Después ata tus botas ( pruébate las dos), camina con ellas y si la tienda tiene un pequeño probador simulando terreno desigual o inclinado, úsalo, comprobando que tu pie no roza la parte delantera de la bota. Esto es de vital importancia, si no quieres desechar tu bota al poco tiempo de comprarla,.... y entonces no podrás cambiarla¡¡¡¡. El roce de tu pie con la puntera puede provocar constantes microgolpes, que se traducirán en pequeños hematomas, posible caída de uñas y un dolor insoportable en cualquier recorrido.
Espero haberte ayudado, y si necesitas algunas información específica, házmelo saber. Saludos
Pedro
Pues sí, no es un tema menor. Y en este material conviene no andarse con ahorros. Además, una buena bota suele durar bastante tiempo, por lo que si inviertes convenientemente, apostarás por tu salud. Si tienes claro que sólo vas a hacer senderismo o montaña fuera de terrenos nevados, por rumbo hacia una bota propicia para caminar con ligera curvatura en la suela del talón y amortiguadora, y una salida en la puntera ligéramente curvada para favorecer el impulso. Desecha por tanto las de suela con cualquier grado de rigidez ( las hay muy rígidas y cramponables hasta las de una rigidez media). La puntera algo reforzada, para impedir el choque con las piedras. Veo mucha zapatilla por montaña, y no está mal, pero recomiendo siempre que abarque el tobillo: la seguridad frente a los esguinces es mayor y la estabilidad mejora en la progresión. Conviene que la bota tenga membrana (sea de goretex o cualquier otra membrana) que impida la entrada de humedad: la confortabilidad que te da una bota con estas características en caso de mal tiempo o tener que vadear algún arroyo es incuestionable.. Ojo a la lengüeta: mejor la integrada en todo el conjunto de la bota. Supone más protección frente a la humedad y un mejor acople de la bota en general, pues si no, la lengueta se moverá para uno u otro lado.
La marca: hay múltiples opciones. Alguien recomienda suelas de vibram. Efectivamente son las mejores, y conviene que vayan bien tanto en seco como en mojado. Incluso hay algunas suelas en botas de senderismo "articuladas" o divididas en tramos para poder realizar mejor la flexión de las suelas. Entre ellas recuerdo unas de la marca Sportiva.
Un aspecto fundamental es la hora de probarte las botas. Hay un protocolo. Bien por el compañero que te indicaba la importancia de la horma ( cada bota tiene la suya) y también la diferente constitución entre el pie femenino y el masculino. Es cierto. Pero se ha de tener en cuenta calzarse las botas con los calcetines que se vayan a usar ( son excelentes los de la marca Thorlo o los de Decathlon de alta gama algo más económicos, por poner un ejemplo), y con las plantillas, si usas plantillas adaptadas a tu pisada ( conviene, si vas a caminar mucho, realizar un pequeño estudio de la pisada con cualquier podólogo titulado. Por 50-70 euros evitarás futuras lesiones como un desgaste de meniscos, sobrecargas en músculos, ligamentos o tendones, que darán al traste con tu afición). Cuando te pruebes la bota comprueba con los cordones desabrochados si puedes introducir el dedo índice por detrás del talón. Si no es así, debes optar por un número mayor. Después ata tus botas ( pruébate las dos), camina con ellas y si la tienda tiene un pequeño probador simulando terreno desigual o inclinado, úsalo, comprobando que tu pie no roza la parte delantera de la bota. Esto es de vital importancia, si no quieres desechar tu bota al poco tiempo de comprarla,.... y entonces no podrás cambiarla¡¡¡¡. El roce de tu pie con la puntera puede provocar constantes microgolpes, que se traducirán en pequeños hematomas, posible caída de uñas y un dolor insoportable en cualquier recorrido.
Espero haberte ayudado, y si necesitas algunas información específica, házmelo saber. Saludos
Pedro